L-Glufosinato de amonio: ¿y si lo producimos en casa?
El debate sobre el uso de glufosinato de amonio para la erradicación de cultivos de coca en Colombia continúa. Mientras tanto, el comité del Premio Nobel de Química les ha concedido conjuntamente este galardón a Henri B. Kagan y Kenso Soai “por el descubrimiento de efectos no lineales y la autocatálisis en la síntesis orgánica asimétrica”. Sí, el premio de este año se entregó a quienes estudian las moléculas con centros quirales, como el glufosinato de amonio. En esta segunda entrega revisamos el mercado del herbicida en Colombia, dónde se produce, cómo se comercializa y qué oportunidades se abren al conocer la estereoquímica del herbicida y sus consecuencias en el mercado.
- Autor
- 1Alexis Tigreros Ortiz
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Las moléculas con centros quirales, como los aminoácidos o los carbohidratos, existen en dos variantes que son imágenes especulares entre sí. Sin embargo, los organismos vivos solo contienen una de estas imágenes especulares. Cómo pudo surgir una asimetría química como esta fue un misterio para los químicos durante mucho tiempo. Henri B. Kagan y Kenso Soai han sido galardonados con el Premio Nobel de Química de 2026 por descubrir una solución a este enigma. Esto demuestra la importancia que tiene la quiralidad en la ciencia y refuerza la necesidad de adentrarnos en las consecuencias que el fenómeno tiene en medicina, agroindustria o las ciencias de materiales.
En el artículo anterior analizábamos las razones estructurales por las cuales solo uno de los isómeros del glufosinato resulta ser activo como herbicida. En esta oportunidad nos enfocaremos en las implicaciones comerciales de esta selectividad.

Comercialización del herbicida en Colombia
De acuerdo con el Boletín de Estadísticas de Comercialización de Plaguicidas del ICA (2025),[1] la producción nacional de herbicidas sólidos es marginal, alcanzando apenas los 37.677 kg (0,31 % del mercado total). Para suplir las ventas locales de 6.543.883 kg, el país importó casi la totalidad de dichos insumos.
Con respecto al glufosinato, en Colombia se utilizan diferentes nombres para describir el mismo principio activo: Glufosinate ammonium, Glufosinate de ammonium y Glufosinato de amonio y, en algunos casos, se utilizan nombres más técnicos: 4-[hydroxy(methyl)phosphinoyl]-DL-homoalaninate o ammonium DL-homoalanin-4-yl(methyl)phosphinate. Teniendo en cuenta esta denominación, durante el 2025 se reportaron 4,27 millones de litros de productos registrados asociados a este ingrediente activo, además de 68.932 kg en presentaciones sólidas.
La siguiente tabla detalla una selección aleatoria de formulaciones comerciales del mercado colombiano, destacando la participación de firmas como BASF, Invesa y Adama.

¿Se produce el glufosinato en Colombia?
Aunque en el Boletín del ICA se menciona la producción nacional de glufosinato de amonio, todo apunta a que esta actividad se refiere únicamente a la formulación del producto líquido a partir de materia prima importada de grado técnico. De hecho, no se encuentra evidencia en las fuentes consultadas de que en Colombia se sintetice industrialmente dicho ingrediente activo para formular este herbicida, lo que confirma que el país depende de la importación de la materia prima o de los productos terminados (formulaciones líquidas).
Esta dependencia nos presenta una dinámica de mercado internacional en la que la producción del principio activo se concentra prioritariamente en varios centros industriales de China, uno de los principales proveedores globales de este agroinsumo.

¿Es viable la síntesis en Colombia?
Uno de los señalamientos de los congresistas colombianos que se oponen al piloto de fumigación aérea que propone el gobierno de De la Espriella es la participación de 14 empresas estadounidenses en la operación y que podrían resultar económicamente beneficiadas.[2] Esto se puede atribuir a que son empresas proveedoras de los herbicidas o de materias primas para su formulación, poniendo sobre la mesa una necesidad de país: Es imperativo transitar hacia la producción interna de los insumos agroquímicos que requiere el campo colombiano.
Desde luego, esta no es una posición a favor de la fumigación de los cultivos de uso ilícito. La necesidad a la que se hace referencia se sustenta esencialmente en el consumo actual de más de 4,27 millones de litros en el año 2025, según la información del ICA. Si tomamos el precio más bajo del mercado, estamos hablando de un mercado cercano a los $100.000 millones de pesos.
Para abordar la viabilidad de esta transición, debemos analizar primero la estrategia sintética descrita en el artículo anterior, Esquema 1. En primer lugar, encontramos que los tres pasos que conducen a la materia prima para las formulaciones del herbicida requieren de condiciones de reacción que se han implementado en el país (condensaciones y reducciones catalíticas). Además, existe talento humano altamente calificado para operar este tipo de tecnologías, el cual se compone de tecnólogos, químicos e ingenieros químicos con formación de posgrado. Por lo tanto, contamos con las capacidades técnicas y con el personal para producir este herbicida en el país.

Por otro lado, para evitar conflictos de propiedad intelectual y proteger los márgenes de utilidad frente al pago de derechos por uso de patentes, Colombia debe apostar por el desarrollo de rutas sintéticas propias e innovadoras. Además, la vía descrita en el esquema anterior presenta una limitación crítica: produce una mezcla racémica con un 50 % de ineficiencia biológica inherente, aspecto que se analiza a continuación.
Un problema del mercado, una solución desde la química
En una buena porción del mercado, el glufosinato de amonio se comercializa principalmente como una mezcla racémica compuesta por un 50 % del enantiómero D y un 50 % del enantiómero L. Esto implica que la concentración declarada en el etiquetado corresponde a la mezcla total y no únicamente a la forma biológicamente activa (el enantiómero L, con configuración S). De este modo, en una formulación comercial con 200 g/L de glufosinato, 100 g corresponden a un isómero prácticamente inactivo.
Nota: Las letras SL de algunas formulaciones hacen referencia a que es un concentrado soluble y no a la estereoquímica del compuesto (Configuración del centro quiral (S) o desviación del plano de luz polarizada (L)).
Frente a este escenario, la química ha logrado avances significativos en el desarrollo de transformaciones enantioselectivas que responden a dicha necesidad. De hecho, se han patentado tecnologías capaces de convertir la mezcla racémica en un ingrediente 100% activo, Esquema 2.[3] En el 2020, BASF adquirió la tecnología Glu-LTM de AgriMetisTM para producir selectivamente L-glufosinato y anunció que con Glu-LTM ofrecerá un producto mejorado y altamente concentrado que reduce la cantidad necesaria del producto hasta en un 50%.[4]

Es importante tener en cuenta que el proceso patentado que se describe en el esquema 2 o la tecnología que adquirió BASF no son las únicas estrategias para producir el isómero enantioméricamente puro y en la literatura científica existen numerosas alternativas para llevar a cabo, por ejemplo, la aminación reductiva de forma enantioselectiva, una etapa clave en la síntesis de L-glufosinato.
Entre las metodologías disponibles en la literatura reciente se encuentran la catálisis organometálica con metales de transición, la organocatálisis y la biocatálisis enzimática, las cuales permiten explorar diferentes sistemas catalíticos para controlar la selectividad estereoquímica y obtener el enantiómero deseado. Estas alternativas han sido ampliamente documentadas, revisando los avances en el desarrollo de catalizadores, las condiciones de reacción y el alcance de estas metodologías. En el contexto de la producción de L-glufosinato, esta diversidad de enfoques resulta relevante para evaluar rutas alternativas de síntesis en la etapa final.[5],[6],[7]

Universidad-Empresa, una alianza necesaria para el progreso de Colombia
Las tecnologías descritas en los esquemas 1 y 2 no son las únicas opciones que ofrece la síntesis orgánica para llegar al DL-glufosinato o al producto activo L-glufosinato, y aquí la curiosidad de los químicos no tiene límites, ya que se pueden variar muchos parámetros como materias primas, tipos de reacciones, métodos de calentamiento, catalizadores, estado de la reacción, tecnologías de separación, etc.
Ahora, el desarrollo tecnológico de procesos alternativos para la obtención de sustancias de alto valor comercial como el L-glufosinato exige la optimización concurrente de parámetros sintéticos —tales como rendimiento, enantioselectividad y seguridad operacional— e industriales, garantizando la sostenibilidad de la cadena de suministro de materias primas y catalizadores. A nivel de infraestructura, se requiere instrumental analítico avanzado para el seguimiento de reacciones y la caracterización estructural (HPLC, MS, RMN, polarimetría, etc.), en combinación con talento humano especializado. La factibilidad industrial se sustenta en el escalado a nivel piloto para la definición de la ingeniería detallada del proceso, la modelación de costos (techno-economic assessment) y el cumplimiento normativo, integrando el impacto ambiental como pilar de la viabilidad a largo plazo.
La diversidad de estas exigencias representa una oportunidad para consolidar alianzas estratégicas Universidad-Empresa. En este esquema de colaboración, la academia aporta la infraestructura científica y la capacidad analítica para la investigación en síntesis química, mientras que el sector productivo provee la financiación, la prospección de mercado y la orientación comercial. La convergencia de ambas capacidades resulta indispensable para impulsar desarrollos tecnológicos con un alto impacto en la competitividad y sostenibilidad del sector productivo colombiano, en este caso en el sector agroindustrial.
El propósito de este artículo no es defender ni cuestionar el uso del glufosinato de amonio, sino demostrar cómo los avances científicos que ha alcanzado la química pueden contribuir a optimizar su producción y transitar hacia la soberanía nacional tras la obtención interna de una solución innovadora altamente eficiente.
Referencias
[1] ICA, Boletín de Estadísticas de Comercialización de Plaguicidas del ICA, 2025. https://www.ica.gov.co/getdoc/0a8ae1b1-154f-476a-818e-8a766a511d49/boletin-de-estadisticas-de-comercializacion-de-pla.aspx
[2] Congreso de la República. Representante José Luis Bohórquez revela el negocio detrás de la aspersión aérea con empresas de Estados Unidos. https://www.camara.gov.co/representante-jose-luis-bohorquez-revela-el-negocio-detras-de-la-aspersion-aerea-con-empresas-de-estados-unidos/, 2026.
[3] Brian Michael, Green Michelle, Lorraine Gradley. Methods for making L-glufosinate. Patent US20170253897A1, 2017. https://patents.google.com/patent/US20170253897A1/en
[4] BASF. https://www.basf.com/global/en/media/news-releases/2020/09/p-20-297, 2020.
[5] Tingting Li, Qian Zhou, Fanjing Meng, Wenhui Cui, Qian Li, Jiang Zhu, Yang Cao. Asymmetric Reductive Amination in Organocatalysis and Biocatalysis. European Journal of Organic Chemistry. Volume 26, Issue 37. https://doi.org/10.1002/ejoc.202300507
[6] Yingying Tian; Le'an Hu; Yuan-Zheng Wang; Xumu Zhang; Qin Yin. Recent advances on transition-metal-catalysed asymmetric reductive amination. Org. Chem. Front. (2021) 8 (10): 2328–2342. https://doi.org/10.1039/d1qo00300c
[7] Noor U Din Reshi; Vitthal B. Saptal; Matthias Beller; Jitendra K. Bera. Recent Progress in Transition-Metal-Catalyzed Asymmetric Reductive Amination. ACS Catal. (2021) 11 (22): 13809–13837. https://doi.org/10.1021/acscatal.1c04208
Autor
Alexis Tigreros Ortiz